Esta historia transcurrió en Innsbruck, en 1970. Liliana Crociati era una joven de 26 años disfrutando de su luna de miel. Sorpresivamente un alúd golpeó la parte del hotel donde se hospedaba con su esposo, la joven perdió la vida asfixiada. Curiosamente ese mismo día, a 14.000 km de distancia, murió su querido perro Sabú. Dicen que nunca se supo qué ocurrió con el novio.
En la escultura se encuentra Liliana con
su vestido de novia junto a su querido perro. Su padre, un pintor y poeta
italiano, mandó a tallar en su tumba este desgarrador poema.
A mi hija: Sólo me pregunto por qué te has ido y has
dejado destrozado mi corazón. Que solo te quería por qué? Por qué? Solo el
destino sabe el por qué y me pregunto por qué? Por qué no se puede estar sin
ti, por qué? Tan linda eras que la naturaleza, envidiosa, te destruyó, por qué?
Por qué, solo me pregunto si hay dios, se lleva lo que no es suyo. Por qué
destroza y deja hasta el infinito el dolor! Porqué, creo al destino y no a ti,
por qué? Por qué solo se que siempre sueño contigo, por qué hay de qué? Por
todo el amor que siente mi corazón por ti. Por qué? Por qué? Tu papá...

No hay comentarios:
Publicar un comentario