martes, 25 de septiembre de 2012

El desaparecido nieto del Rey

¿Cómo llegaron los restos del nieto de Jorge IV, rey de Inglaterra, al cementerio? Todo comenzó en el tiempo de las invasiones inglesas. Su padre, hijo del rey Jorge, llegó a América específicamente a Uruguay, durante el tiempo de las invasiones inglesas. Su hijo, Miguel Haines, a la edad de 20 años, decidió mudarse a Buenos Aires y dedicarse a su gran pasión, la música. A pesar de haber quedado ciego tras una fallida operación en Europa tuvo cierta popularidad entre 1840 y 1860. Al morir, como era de esperarse de un noble europeo, se lo colocó en el cementerio de Recoleta.

En 1880, cuando el cementerio fue reformado, el cuerpo se perdió desapareciendo para siempre. Se dice que debe estar en la bóveda de algún otro personaje de su época en el sector 3 .Qué ocurrió realmente, tal vez nunca lo sabremos.



 

viernes, 7 de septiembre de 2012

Peleados hasta la muerte

Salvador María del Carril, vicepresidente del general Urquiza, era conocido por su dureza. Al parecer su esposa, Tiburcia Domínguez, tenía muchas deudas que pagar. Al enterarse Del Carril, escribe en una carta pública que no pensaba poner ni un centavo de su dinero para ayudar a Tiburcia. Ella se enoja tanto que jura no volver a hablarle nunca más. Ambos convivieron durante 21 años sin pronunciarse una palabra.

Cuando muere Salvador, su esposa lo coloca en una bóveda del cementerio y manda a construir una estatua en la cual él se encuentra mirando hacia el sur.

Pasan los años y, cuando Tiburcia se ve cercana a la muerte, pide que su escultura se encuentre de espaldas a la de su esposo. ¡Eso sí que es estar enojada! ¿Qué hubieras hecho vos?