miércoles, 31 de octubre de 2012

La Novia del Río de La Plata


Elisa, esperaba el regreso de su prometido, el comandante Francis Drummond, que luchaba en la batalla de Monte Santiago contra el Imperio de Brasil. Francis muere heroicamente en los brazos del almirante Brown, padre de Elisa, quien luego le comunicó a su hija la terrible noticia.

Ante la tragedia, la joven Elisa enloqueció y el 27 de diciembre de 1827, ocho meses después de la muerte de su prometido, fue a bañarse en el Canal de las Balizas del río de la plata con su vestido de novia, y en compañía de su hermano menor murió ahogada.

Los restos de la novia del Plata, como se la llama habitualmente, yacen en el Cementerio de la Recoleta, en una urna detrás de la del marino, confeccionada con el bronce fundido de uno de los cañones de su embarcación.

viernes, 26 de octubre de 2012

Murió para estrenar su tumba



Esta historia comienza en el año 1881, el día que David Alleno empezó a trabajar como cuidador en el cementerio de la Recoleta.  

Este inmigrante italiano tenía el sueño de ser enterrado en el cementerio de la Recoleta, tanto fue así que ahorró hasta poder comprarse una parcela en su interior. Encargó la construcción de la bóveda a Juan Alleno, y una vez finalizada, mandó a hacer su escultura de mármol de carrara a un artista de su Génova natal, donde viajó exclusivamente con este propósito.

El trabajo estuvo terminado en 1910, en la estatua figura con todos sus elementos de trabajo (regadera, escoba, plumero y demás) y a los pies de la misma se puede leer: "David Alleno, cuidador en este cementerio 1881-1910".

La insólita historia cuenta, que una vez logrado el sueño de tener su propia bóveda, el sereno avisó a la administración del cementerio que no iba a concurrir más a trabajar, y ansioso por estrenar su anhelada tumba, volvió a su casa y se suicidó.


jueves, 25 de octubre de 2012

Tres amigos inseparables

Se trata de un monumento evocativo de tres jóvenes cómplices e inseparables, que murieron muy cercanamente en el tiempo. Fueron hombres de la generación del 80, el músico Benigno Lugones, el escritor Adolfo Mitre, hijo del fundador del Diario LA NACION, y el historiador Alberto Navarro Viola. Tres amantes de las Letras, Lugones, muerto en París, colaboraba con el diario La Nación escribiendo en forma novelada los grandes delitos y crímenes del hampa; plasmando una realidad social del país, hasta entonces poco conocida. Mitre, hijo de Bartolomé y de Delfina de Vedia, era abogado y poeta. Realizó diferentes aportes a las letras como traductor, escritor y fundador de instituciones literarias. Navarro Viola, jurisconsulto y político, concretó una importante actividad periodística colaborando en los más destacados medios de la época. Fundó el “Anuario Biográfico de la República Argentina” en 1879, donde se halla la más completa crónica intelectual del momento.

El monumento fue edificado por amigos en común a los tres, quienes levantaron una pirámide, donde cada uno lados honra al escritor, al músico y al historiador.

viernes, 19 de octubre de 2012

La trágica historia de una jóven


Esta historia transcurrió en Innsbruck, en 1970. Liliana Crociati era una joven de 26 años disfrutando de su luna de miel. Sorpresivamente un alúd golpeó la parte del hotel donde se hospedaba con su esposo, la joven perdió la vida asfixiada. Curiosamente ese mismo día, a 14.000 km de distancia, murió su querido perro Sabú. Dicen que nunca se supo qué ocurrió con el novio.

En la escultura se encuentra Liliana con su vestido de novia junto a su querido perro. Su padre, un pintor y poeta italiano, mandó a tallar en su tumba este desgarrador poema. 

A mi hija: Sólo me pregunto por qué te has ido y has dejado destrozado mi corazón. Que solo te quería por qué? Por qué? Solo el destino sabe el por qué y me pregunto por qué? Por qué no se puede estar sin ti, por qué? Tan linda eras que la naturaleza, envidiosa, te destruyó, por qué? Por qué, solo me pregunto si hay dios, se lleva lo que no es suyo. Por qué destroza y deja hasta el infinito el dolor! Porqué, creo al destino y no a ti, por qué? Por qué solo se que siempre sueño contigo, por qué hay de qué? Por todo el amor que siente mi corazón por ti. Por qué? Por qué? Tu papá...

martes, 16 de octubre de 2012

Juan Bautista Alberdi






Nació en Tucumán en 1810. Su padre era un comerciante vasco y su madre era criolla, miembro de una de las más importantes familias tucumanas. Ella muere durante el parto de Juan Bautista. Pocos años más tarde fallece su padre y de esta manera Alberdi queda huérfano al cuidado de sus hermanos mayores.

Su familia apoyó la Revolución desde sus inicios y su padre frecuentaba al general Manuel Belgrano cuando éste estaba al mando del Ejército del Norte.

De muy joven se mudó a Buenos Aires. Estudió en el departamento de jurisprudencia de la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de Córdoba. Culminó sus estudios en Montevideo en 1840 y obtuvo su título de doctor en jurisprudencia durante su estadía en Chile.

En esos años en Buenos Aires se dedicó a la música y compuso obras clásicas de piano, guitarra y flauta para sus amigos. En 1832 escribió su primer libro, El espíritu de la música.

 La Generación del ´37

Alberdi se unió al llamado Salón Literario, fundado por Marcos Sastre, a fines de 1835. Allí era habitual encontrarse con Juan María Gutiérrez y José Mármol, entre otros jóvenes, con los que se vinculó a la llamada generación del ´37. Este grupo, formado por intelectuales con ideas de una democracia liberalse asumió como continuador de la obra de la Revolución de Mayo, propiciando una organización mixta del país como respuesta al enfrentamiento entre federales y unitarios.

En 1837 Alberdi continuó escribiendo bajo el apodo "Figarrillo" y editó el periódico "La moda", dedicado a divulgar la moda de la época, artículos sobre música, poesía, literatura y costumbres. Se publicaron 23 números en total.

 Se opone a Rosas

En noviembre de 1838, debido a su negativa a prestar juramento al régimen del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, y a la persecución de la Mazorca- organización parapolicial creada por Rosas para atemorizar a sus adversarios- se disolvió el Salón Literario, formándose una logia llamada “La joven Argentina”, cuyos estatutos fueron confiados a Alberdi, exiliándose la mayoría de sus miembros en países limítrofes. Alberdi hizo lo mismo exiliándose en Montevideo. Dejaba en Buenos Aires una amante y un hijo recién nacido, al cual nunca reconoció, de nombre Manuel, a quien nombró legatario en su testamento llamándolo “pariente”.

En Montevideo trabajó como abogado y periodista, apoyando la intervención francesa contra el gobierno de Rosas. También fue secretario del general Juan Lavalle, de quien se alejo debido a diferencia políticas.

En 1843, cuando Oribe con su ejército, subvencionado por Rosas, sitió Montevideo, logró escapar disfrazado de marinero francés y se trasladó a Europa. Residió en Paris unos pocos meses y conoció al general José de San Martín.

Volvió a América ese mismo año y se instaló en Valparaíso, Chile, donde ejerció como abogado. Allí presentó su tesis doctoral, donde expuso la idea de una unión americana por medio de herramientas tales como una unión aduanera. Adquirió la finca Las Delicias y se puso en contacto con Domingo Faustino Sarmiento, cabeza de la emigración argentina en Chile.

 Desde ese país se dedicó a estudiar la constitución de los Estados Unidos, con la idea de copiar lo que pudiera para la Argentina cuando llegara el caso de sancionarla, cosa a la que se oponía el régimen rosista.

 La Constitución de 1853

Cuando Rosas es derrotado, el 3 de febrero de 1852, Alberdi se puso a escribir un tratado sobre la futura constitución argentina. Esta fue su principal obra llamada las Bases y Puntos de Partida para la Organización Política de la República Argentina. Tuvo tanto éxito que la reeditaría con ampliaciones, incluyendo un proyecto de Constitución, basado en la Constitución Argentina de 1826 y en la de los Estados Unidos.

Las ideas de Alberdi tenían como fundamento el liberalismo tanto político como económico.

Frente a un país despoblado, su principal preocupación era la población argentina. A tal fin favoreció la inmigración europea, especialmente de los pueblos del norte.

Los constituyentes que se reunieron en Santa Fe, sancionaron la Constitución Argentina de 1853 en base al texto de las Bases de Alberdi.

 En Europa

Ejerció funciones diplomáticas en Europa a partir de 1855. Urquiza le encargó la misión de obtener en Europa el reconocimiento de la Confederación Argentina bajo la nueva Constitución y evitar el reconocimiento del Estado de Buenos Aires como nación independiente, misión que Alberdi cumple con éxito..

Se opone a la Guerra de Triple Alianza, actitud que le valió ser calificado como “traidor”.

 La diputación por Tucumán

 Sus gestiones en el exterior fueron interrumpidas a partir de la organización de la República en 1862 al asumir la presidencia Mitre, triunfador sobre Urquiza en Pavón. Regresó a establecerse en Argentina el 16 de septiembre de 1878, al ser elegido como diputado al Congreso Nacional por su provincia. A su regreso se reconcilio con Sarmiento.

Mitre, todavía con rencor por la posición que tomó Alberdi en la guerra con el Paraguay, que originó otro de sus libros más difundidos llamado “El crimen de la guerra”, se empeñó en desacreditarlo por medio del diario La Nación. Se opuso a la iniciativa de imprimir sus obras completas por parte del Estado Nacional.

 Vuelta a Francia y fallecimiento

Abrumado por esta circunstancia, Alberdi se marchó nuevamente a Francia donde muere el 19 de junio de 1884, a la edad de 73 años, recibiendo cristiana sepultura. Sus restos fueron expatriados años después y colocados en el Cementerio de Recoleta en una bóveda construida por la provincia de Tucumán. En 1991 fue llevado a Tucumán, su provincia natal, quedando la tumba de Recoleta como un cenotafio.