Torcuato
de Alvear, padre del presidente Marcelo Torcuato de Alvear, fue el primer
intendente de la ciudad de Buenos Aires. Ejerció su mandato desde 1883 a 1887.
Algunas de sus primeras medidas tuvieron que
ver con organizar la parte administrativa de la ciudad, por decirlo de alguna
manera, burocratizarla. Crea la Oficina de Estadísticas, de Obras Públicas, de
Química y muchas otras. Siendo parte de la Generación del 80, contó con la
ayuda de otros contemporáneos como José María Ramos Mejía quien en 1883 crea la
Asistencia Pública y Guillermo Rawson quien aconsejó y asesoró a Alvear en la
creación del Registro Civil.
También influyó en la modificación del paisaje
arquitectónico de la ciudad, inspirado en la arquitectura parisina y teniendo a
Haussmann como modelo. Una de sus obras más conocidas es la Avenida de Mayo.
Alrededor de la ciudad instauró grandes reservas verdes como el Parque de la
Recoleta, el Parque Agronómico (actual agronomía) y el Parque Sur de la
Convalecencia (en Barracas).
Durante su mandato amplió la infraestructura
de servicios: se expandió la pavimentación y la iluminación. Puso especial
énfasis en incrementar las obras sanitarias como la distribución del agua, alumbrado
público y otros servicios. En la zona norte de la ciudad se ocupó del desarrollo
de residencias aristocráticas siguiendo el estilo francés. Creó la Plaza San
Martín y la Avenida Alvear.
Debido a la gran cantidad de inmigrantes que
llegaban y a la falta de atención en obras que los ayudarán a poder instalarse
en Buenos Aires, en su tiempo comenzaron a existir y crecer exponencialmente
los tan famosos “conventillos”. La renta en estos lugares era bastante alta y
se aprovechaban de los recién llegados. Recién en 1904 con el abaratamiento del
boleto del tranvía y la posibilidad que se le dio a las personas de acceder a
lotes en el suburbano pagando en cuotas, es que se produce un movimiento de la
población hacia las afueras de las zonas más céntricas dando lugar a lo que
décadas después modificaría las pautas del alojamiento popular.
Alvear tuvo parte en la
modificación del Cementerio de la Recoleta. Antes de él era un humilde lugar,
mientras que con su intervención se reformaron sus calles internas, se hizo la
entrada y se amplió la capilla, siempre fiel al estilo parisino. Sus restos
allí descansan en un mausoleo dónde también están su padre, hijo y el resto de
la familia.